Los estudiantes demuestran su aprendizaje en investigación en salud al comprender críticamente sus fundamentos epistemológicos, identificar problemas reales del sector, aplicar metodologías y técnicas adecuadas, y exponer sus resultados con ética y claridad. Estas capacidades se evidencian a través de informes, presentaciones, proyectos prácticos y participación activa en entornos académicos, donde se promueve el pensamiento crítico, el trabajo colaborativo y la comunicación efectiva. Además, se enfatiza la importancia de actuar con responsabilidad profesional, respetando la diversidad de contextos y comunidades, y fomentando una práctica investigativa orientada al desarrollo sostenible y la protección del medio ambiente.